Pacientes con raquitismo hereditario piden mejorar el
diagnóstico de la enfermedad y la atención multidisciplinar:
Se trata de una patología rara ligada al cromosoma X que
afecta a 45 familias en España, 20.000 niños en todo el mundo, y en la que, tal
y como ha comentado el consultor de la Unidad de Enfermedades Metabólicas Óseas
del servicio de Medicina Interna de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid, Manuel
Díaz Curiel, existe una mutación del gen PHEX del cromosoma X, provocando un
aumento del factor FGP23, el cual disminuye los niveles de fósforo y de
síntesis de la vitamina D.

Y es que, la carencia de fosfato provoca alteraciones en el
crecimiento, anomalías de la marcha, baja estatura, deformidad en las
extremidades inferiores, debilidad muscular, dolor óseo y articular, fracturas,
abscesos dentales o pérdida de la audición en la edad adulta. "Es una
enfermedad que no mata pero que disminuye mucho la calidad de vida porque
afecta desde la infancia", ha recalcado el experto.
"No siempre se da con la mutación pero si tiene las
otras características es que padece la enfermedad. No obstante, el diagnóstico
se debe hacer en un centro especializado", ha puntualizado el doctor Díaz
Curiel. Estas declaraciones han sido corroboradas por la presidenta de AERHyO
quien ha recordado que al ser una enfermedad genética rara es "poco
habitual" que los especialistas hayan tratado a otros enfermos, por lo que
se suelen producir errores en el diagnóstico.
"Sufrimos dolores que no siempre los quita la
medicación. Si no se tratan bien nuestros síntomas vemos muy limitada nuestra
actividad diaria porque padecemos fracturas, roturas en el esmalte de los
dientes o deformidad de las extremidades", ha insistido.
En Estados Unidos se ha autorizado el uso de burosumab para
pacientes pediátricos y en España la Agencia Española del Medicamento (AEMPS)
lo ha autorizado como uso compasivo para pacientes concretos sin alternativa
terapéutica satisfactoria.
Un tratamiento que, según ha informado el doctor del
servicio de Pediatría del Hospital Universitario Central de Asturias, Fernando
Santos Rodríguez, ha demostrado ser efectivo en la población pediátrica, si
bien el doctor le ha suministrado una toma a una paciente a la que todavía no
ha visto para valorarla.
"El problema es que los tratamientos actuales consiguen
aliviar los síntomas, pero no se alcanzan los niveles adecuados de fósforo lo
que puede provocar nefrocalcinosis, es decir, depósitos de calcio que se
acumulan en el riñón. Además, a pesar del tratamiento precoz, existe una carga
significativa de la enfermedad en niños y adultos, y muchos pacientes no son
capaces de seguir consistentemente la estricta pauta de administración de
múltiples dosis diarias, incluso estando en manos expertas, o no lo toleran
bien debido a los efectos adversos que presenta".